Israel destruye sistema sanitario en el sur del Líbano para forzar desplazamientos

Expertos advierten que estos ataques en Líbano no son fortuitos, sino consolidación de una práctica de guerra que ya devastó infraestructuras civiles en Irak, Irán, Siria y Gaza.

ea7269 lebanon israel conflict

Al atacar la medicina, Israel no solo busca bajas inmediatas, sino imponer un estado de enfermedad permanente y desarticular la viabilidad de la vida en el sur del Líbano. Foto: EFE.


3 de abril de 2026 Hora: 18:42

    🔗 Comparte este artículo

  • PDF

Los ataques de Israel contra el sistema de salud en el sur del Líbano buscan expulsar a la población civil y consolidar el desplazamiento forzado en la región. Durante el último mes de intensificación de los bombardeos, las fuerzas israelíes asesinaron a 53 trabajadores médicos y destruyeron 87 activos sanitarios, entre ambulancias y centros de salud.

El Ministerio de Salud Pública libanés confirmó que cinco hospitales cerraron sus puertas debido a las agresiones. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) denuncian un patrón documentado de ataques que reduce el espacio operativo de los servicios de emergencia y aísla a los civiles de la atención básica, mientras que la OMS ha denunciado ataques a más de 20 instalaciones sanitarias y advertido que violan el derecho internacional humanitario.

La destrucción de la infraestructura sanitaria se suma a las órdenes de evacuación masiva emitidas por Tel Aviv. Actualmente, 1.2 millones de personas permanecen desplazadas de sus hogares. Las tropas israelíes iniciaron una invasión terrestre con la intención declarada de ocupar el sur, establecer una «zona de seguridad» y demoler aldeas fronterizas para avanzar en la anexión de territorio libanés.

El Dr. Abdinasir Abubakar, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señaló que la ofensiva sionista abarca el ataque directo a instalaciones sanitarias y el desplazamiento de personal especializado, erosionando la capacidad de respuesta del país. El martes, el Hospital Universitario Jabal Amel, en Tiro, sufrió un quinto bombardeo directo.

LEA TAMBIÉN: Ofensiva de Israel en Líbano deja 1.345 muertos y 4.040 heridos

El asedio israelí ha provocado un aumento exponencial en las admisiones de urgencia, saturando los centros de salud por el desplazamiento masivo. En el Hospital Gubernamental Nabih Berri, en Nabatieh, el Dr. Hassan Wazni reportó que pacientes críticos de quimioterapia y diálisis han sido forzados a trasladarse al norte ante la intensidad de los bombardeos, perdiendo el acceso a tratamientos vitales en su región de origen.

La denuncia de tácticas criminales incluye ataques de «doble toque», donde un segundo impacto busca asesinar a los rescatistas que acuden al auxilio inicial. El 28 de marzo, la OMS registró nueve paramédicos muertos bajo esta modalidad, pero la cifra global es alarmante: organizaciones internacionales han documentado más de 270 trabajadores de la salud asesinados por Israel en Líbano y calificado estas acciones como crímenes de guerra.

La organización Forensic Architecture y expertos como Omar Dewachi advierten que estos ataques no son fortuitos, sino una consolidación de la guerra que ya devastó infraestructuras en Irak, Irán, Siria y Gaza. La normalización de los bombardeos contra hospitales destruye su estatus como espacios protegidos bajo el derecho internacional humanitario, dejando a la población civil sin refugio ni asistencia mínima.

Esta destrucción sistemática genera efectos compuestos devastadores: las heridas tratables se vuelven mortales y los sobrevivientes enfrentan infecciones crónicas que requieren años de cirugías. Al atacar la medicina, Israel no solo busca bajas inmediatas, sino imponer un estado de enfermedad permanente y desarticular la viabilidad de la vida en el sur del Líbano.

Expertos y analistas advierten que los ataques contra la salud no cesarán mientras persista el patrón de impunidad. Expertos señalan que la ausencia de consecuencias internacionales permite a Israel continuar con la destrucción deliberada de hospitales y el asesinato sistemático de personal sanitario en territorio libanés.

Ante la gravedad de los hechos, organismos de derechos humanos instan al Gobierno del Líbano a otorgar jurisdicción a la Corte Penal Internacional (CPI). Esta medida permitiría investigar y procesar formalmente los crímenes de guerra cometidos por las fuerzas israelíes, incluyendo las agresiones directas contra instalaciones médicas protegidas.

En el terreno, la comunidad médica exige respaldo mundial inmediato para blindar lo que queda del sistema sanitario en el sur libanés. Abdinasir Abubakar, representante de la OMS, subrayó que el derecho internacional carece de efecto sin una desescalada real que detenga la masacre de civiles.

Directores de hospitales en zonas de conflicto, como el Dr. Hassan Wazni, apelan a la vigencia de los acuerdos internacionales para garantizar la seguridad de sus equipos. Pese al escepticismo sobre la voluntad política externa, el sector de salud insiste en que las ambulancias y hospitales deben dejar de ser objetivos militares.

LEA TAMBIÉN:

Netanyahu ordena ampliar ocupación en el sur del Líbano y profundiza «modelo Gaza»

La guerra contra el Líbano se recrudeció el 2 de marzo de 2026, tras la respuesta de Hizbulá al asesinato del líder iraní, el ayatolá Ali Jamenei . Pese a que está vigente el alto el fuego desde noviembre de 2024, la ONU registró más de 10.000 violaciones por parte de Israel en Líbano antes de la actual escalada.

El sistema de salud libanés, ya debilitado por la crisis financiera de 2019, enfrenta ahora el bloqueo de rutas marítimas esenciales para medicamentos y suministros. Profesionales de la salud en Beirut advierten que el objetivo militar es hacer inhabitable el sur del país, pues la ausencia de servicios médicos básicos, junto con prácticas como la destrucción de hogares e infraestructura de movilidad, busca impedir el retorno de las comunidades a sus tierras.

Autor: teleSUR -mr - DE

Fuente: Al Jazeera